Figueroa ya encarrila su camino hacia los Juegos Olímpicos de París 2024 tras la plata cosechada recientemente en el Grand Slam de Budapest
Julia Figueroa representa una de esas historias de esfuerzo, constancia y superación escondidas bajo el deporte minoritario y que nace de Córdoba pero acaba alcanzando grandes distancias. La cordobesa, olímpica en Río 2016 y Tokio 2020 y ganadora de una plata reciente en el Grand Slam de Budapest, ya acumula sus primeros puntos en el viaje hacia los Juegos Olímpicos de París 2024.-Se suele pensar que los niños van a las actividades extraescolares del cole para pasarlo bien y hacer deporte, en tu caso fue toda una revelación apuntarte con 4 años al judo-Sí. Las artes marciales me llamaban la atención desde pequeña y tuve la suerte de que allí pude descubrir una especie de amor a primera vista.-En qué momento te das cuenta de que la cosa va en serio con el judo?-Fue algo que se fue forjando poco a poco, cuando menos te lo esperas estás metida de lleno. Aunque sí es cierto que recuerdo ver los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Pekín 2008 y pensar… «guau, de verdad que quiero estar ahí». Soy muy competitiva y me gusta entrenar, en ese proceso me he visto donde estoy ahora.-¿Quien ha sido tu persona referente a lo largo de tu carrera?-El día a día es lo importante y tuve la suerte de poder venirme a Valencia. Mis referentes son mis entrenadores y mis compañeros, y puedo aprender de ellos desde dentro del tatami, que es lo más importante. -En el caso del judo, se tiene que llevar un control exhaustivo del peso sobre todo de cara a la competición no? Ya en los Juegos de Rio tuviste un problema con esto que te obligó a perder casi kilo y medio en 24 horas. ¿Como se lleva este control?-Realmente para nosotros no es un problema como tal, es algo que ya tenemos normalizado y que forma parte del modus operandi. Hay que jugar un poco con el último kilo y medio del día de antes de la competición y saber cómo ir controlando, aunque es verdad que hay veces que cortamos más tarde de lo que deberíamos y nos toca pasar un pelín de hambre la última semana.-¿Cómo fue competir en esa cuna del judo que es Japon, en los Juego de Tokio?-Los Juegos fueron un poco raros sin público. Todos teníamos una ilusión enorme de Tokio fuera auténtica pasada por el público y por la cultura que hay del judo, y verlo vacío daba un poquito de pena. -A pesar de tus grandes resultados a niveles europeos y mundial, los Juegos se te resisten. ¿Es todo algo mental? -Es mental y que son cada cuatro años. La gente se prepara mucho para ellos. Es una competición que no requiere de regularidad y además cualquier cosa te puede desequilibrar y que las cosas no salgan como esperabas.-Una plata en el ultimo Gran Slam de Budapest que te da los primeros puntos para los Juegos en este caso de Paris 2024. ¿Como afrontas este reto?-Bien, con mucha ilusión. Me encuentro muy bien compitiendo y espero seguir encontrándome igual de bien los años que quedan de clasificación.-Muchas victorias, viajes y competiciones internacionales… Mucha dedicacion en definitiva pero, se puede vivir del judo?-Más que vivir, se puede sobrevivir. Ese es mi caso, aunque no es fácil y no todo el mundo puede… El deporte minoritario de permite sobrevivir si tienes buenos resultados.-Fuera del mundillo del judo me he enterado de que una de tus pasiones es la cocina y que te encantaria participar en Masterchef, no lo veo una mala opción…-Sí, estoy entre Masterchef y Supervivientes, porque lo de pasar hambre también se me da bien (risas).

Leer másCórdobaRSS – Noticias de Andalucía

Por

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *