Hubo un ciclo de mayorías categóricas y minorías anecdóticas en el que, a criterio de la exigua oposición, todo lo bueno que sucedía en Lugo era producto de la misericordia de Dios y todo lo malo era achacable a Cacharro Pardo. Fue aquella una época gloriosa. Si ardían los montes en agosto, si se desbordaba el Miño por Terra Chá, si descendía el Breogán, si perdía el CD Lugo en Albacete, si llegaba con retraso el Alsa, si caía un cubo de la muralla, si en la lonja de Burela bajaba el bonito, si la cosecha de Amandi salía floja… Cacharro tenía intervención determinante en cualquier acontecer, desde las nieblas en O Fiouco al fracaso de Lucía Pérez en Eurovisión;… Ver MásHubo un ciclo de mayorías categóricas y minorías anecdóticas en el que, a criterio de la exigua oposición, todo lo bueno que sucedía en Lugo era producto de la misericordia de Dios y todo lo malo era achacable a Cacharro Pardo. Fue aquella una época gloriosa. Si ardían los montes en agosto, si se desbordaba el Miño por Terra Chá, si descendía el Breogán, si perdía el CD Lugo en Albacete, si llegaba con retraso el Alsa, si caía un cubo de la muralla, si en la lonja de Burela bajaba el bonito, si la cosecha de Amandi salía floja… Cacharro tenía intervención determinante en cualquier acontecer, desde las nieblas en O Fiouco al fracaso de Lucía Pérez en Eurovisión;… Ver MásLeer másEspaña
