Seis de los detenidos son la tripulación de la narcolancha que embistió la zodiac de los guardias civiles
Los ocho detenidos por la muerte de dos agentes de la Guardia Civil, cuya embarcación embistieron con su narcolancha en la entrada del puerto de Barbate (Cádiz) el pasado viernes, pasan a disposición judicial. Seis de los detenidos son la tripulación de la narcolancha, entre ellos su piloto, F.J.M.P., de 46 años, de La Línea de La Concepción y con diversos antecedentes policiales.Otros dos detenidos son dos hombres que fueron a buscarles en un vehículo en Sotogrande, al que llegaron huyendo tras embestir a los agentes que habían ido a identificarlos a la entrada del puerto de Barbate.Un juzgado de la localidad se ha hecho cargo de las diligencias por los dos homicidios, entre otros delitos. ‘El Cabra’ pilotaba la ‘narcolancha’ días después de que su amigo muriera en otraKiko ‘El Cabra’ pilotaba la narcolancha que el pasado viernes mató a dos agentes en Barbate (Cádiz), diez días después de que uno de sus mejores amigos, como él vecino de La Línea de La Concepción y relacionado con las redes de tráfico de hachís, muriera en otra ‘goma’ que embistió a la Guardia Civil en Sanlúcar de Barrameda.»Siempre andaban juntos», ha explicado a EFE una fuente de La Línea de La Concepción. Pero ver tan de cerca, con la muerte de su amigo, el peligro de las potentes narcolanchas no hizo que ‘El Cabra’ se planteara dejar su vida en las ‘gomas’.Por algo, cuentan quienes le conocen, Francisco Javier M.P., de 46 años y que llevaba al menos quince años a bordo de narcolanchas se había ganado el apodo de ‘El Cabra’. El pasado 31 de enero su amigo Marcos, de su misma edad y con antecedentes por contrabando, tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal, murió en la desembocadura del río Guadalquivir, en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) al colisionar la narcolancha en la que estaba con la patrullera Río Águeda.La patrullera se había acercado a la narcolancha al verla detenida, al pairo y aparentemente sin nadie a bordo.No vieron que sus tres tripulantes estaban tumbados en el suelo, posiblemente descansando en una de sus largas esperas para hacerse a la mar a surtir de combustible a una narcolancha. Llevaba 90 garrafas de 25 litros de gasolina.Al darse cuenta de la presencia de los agentes, arrancaron a toda prisa la embarcación para tratar de huir y colisionaron con la patrullera.Días después de que su amigo fuera enterrado, ‘El Cabra’ estaba en otra ‘goma’, en una de las cuatro lanchas que esperaba el pasado viernes en el puerto de Barbate a que amainara el temporal para continuar con el trasiego de hachís desde Marruecos.El viernes, ya oscurecido, una embarcación de la Guardia Civil acudió a la entrada del puerto a identificarles (las narcolanchas están prohibidas desde 2018).Y el ‘El Cabra’, sabiéndose en una lancha mucho más grande y potente que la de los agentes, se puso a dar vueltas alrededor de la patrullera para zarandearla, antes de embestirla y pasarla por encima, matando a dos agentes. Así fue la detención de los ocho implicados en el asesinatod e los guardias civilesUna huida que acabó entre la maleza de la sierra de CarbonerasLa narcolancha salió después huyendo hacia Sotogrande, donde les esperaba un coche.Allí descendieron tres de los tripulantes, que fueron detenidos junto a los dos hombres que fueron a buscarles en un vehículo. Según fuentes próximas a la investigación, estos tres hombres han contado que ellos habían ido a la ‘goma’ para arreglar una avería. Este detalle podría explicar que hubiera seis hombres a bordo de la narcolancha y no tres, como suele haber.Según las fuentes, después de dejar a estos tres hombres en Sotogrande, ‘El Cabra’ y los otros dos tripulantes pasaron la noche en la embarcación, hasta que a la mañana siguiente encallaron en algún punto de La Línea y huyeron a pie hasta esconderse en la sierra de Carboneras, entre la maleza, mientras un dispositivo por tierra y aire les acorralaba hasta su detención sobre las dos de la tarde. Un todoterreno, una casa en villa narco y antecedentes por disturbios en la pandemiaEl Cabra’ empezó «desde muy joven» en las redes del tráfico de hachís. Empezó ayudando a desembarcar fardos en la playa, hasta que subió en el escalafón, como copiloto y piloto de ‘gomas’, uno de los trabajos mejor remunerados ya que pueden llegar a cobrar unos 15.000 euros por viaje, dependiendo de la cantidad de droga.Tiene una casa en La Línea de la Concepción y otra en El Zabal, un área de la localidad conocida como ‘villa narco’.También tiene un coche todoterreno 4×4 con el que le gusta correr el rally Paris-Dakar, según las fuentes. ‘El Cabra’ pertenece a un nueva generación en las redes del narcotráfico. «Antes las redes del Campo de Gibraltar funcionaban con pilotos expertos, ahora no, las maneja cualquiera que sepa un poco», dicen fuentes de la lucha contra el narcotráfico en la zona. «El traficante de antes tenía un respeto, unos códigos. No quería problemas con la policía o la guardia civil. En la persecución del gato y al ratón, cuando el gato cogía al ratón, el ratón se resignaba, no se enfrentaba. Ahora no», cuenta la misma fuente.’El Cabra ‘, con antecedentes por resistencia, desobediencia y blanqueo de capitales, fue detenido por última vez en febrero del año pasado, con 40 kilos de hachís.También fue detenido en marzo 2020, por participar en los disturbios con los que un grupo de vecinos de La Línea de la Concepción trataba de impedir la llegada al municipio de un autobús con 28 ancianos que eran conducidos a un edificio de la localidad para evitar los contagios de un brote de coronavirus en su residencia en Alcalá del Valle.El grupo recibió al autobús con los ancianos con disturbios, lanzando piedras y artefactos incendiarios y quemando contenedores. ‘El Cabra’, detenido en estos disturbios, mostró que no respeta a las Fuerzas de Seguridad ni cuando tratan de proteger a ancianos asustados en una pandemia.Carlos Herrera alaba la valentía de una de las viudas de los guardias civiles asesinados en MarlaskaNo ha querido olvidar este lunes Carlos Herrera en su monólogo de la valentía de una de las viudas de los dos guardias civiles asesinados en Barbate al impedir que el ministro Marlaska colocase la condecoración sobre el ataúd de su marido.Además, el comunicador de ‘Herrera en COPE’ pide justicia para los asesinos de Miguel Ángel y David, “estos mataron intencionadamente a dos guardias civiles en la dársena de Barbate. Si hubiera un poco de justicia en este país, estos tienen que empezar a pasarlo mal, dentro de lo que contempla la justicia para los asesinos».

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