El acto de inauguración será este sábado a las 11:00 horas, en reconocimiento a su legado musical
Écija, 9 de abril de 2025 – El próximo sábado a las 11:00 de la mañana, Écija vivirá un emotivo momento con la inauguración oficial de la rotulación de la calle “La Banda de Pablo”, en homenaje a Pablo Reyes Pavón, conocido cariñosamente como Pablo el de la banda. Un acto con el que la ciudad quiere reconocer la entrega y pasión de quien llevó el nombre de Écija a numerosos rincones del país a través de la música cofrade.
La decisión fue aprobada en sesión plenaria el pasado mes de enero y supone un homenaje a décadas de compromiso con la cultura y las tradiciones musicales de la ciudad. La nueva vía, que une la Avenida Plaza de Toros con la Barriada de la Salud, será el espacio que perpetúe su nombre junto al recuerdo imborrable que dejó en varias generaciones de músicos y ciudadanos.
Un legado musical que marcó una época en Écija
Pablo Reyes fue un referente indiscutible de la música procesional ecijana. En 1967, fundó la histórica Banda de Cornetas y Tambores “Ciudad del Sol”, que sería bendecida al año siguiente en la Parroquia de Santa María. Esta formación marcaría un antes y un después en la Semana Santa de Écija, participando no solo en desfiles procesionales, sino también en actos como la Cabalgata de Reyes Magos, el Carnaval y actuaciones en pueblos vecinos.
Su espíritu incansable y su pasión por la música lo llevaron a crear posteriormente la Banda de Cornetas y Tambores San Martín de Porres, popularmente conocida como la Banda Chica, por estar integrada principalmente por jóvenes músicos. Más adelante, Pablo también fue el fundador de la Agrupación Musical Nuestra Señora del Rosario Civitas Solis, que mantuvo su actividad hasta el año 2002.
Su trayectoria es sinónimo de formación musical, compromiso social y amor por Écija, valores que hoy son reconocidos públicamente a través de esta iniciativa que busca mantener viva su memoria.
La calle “La Banda de Pablo”, un tributo en su entorno más cercano
La elección de la ubicación para esta rotulación no es casual. La nueva calle dedicada a Pablo Reyes se encuentra en un entorno especialmente significativo, muy cercano al lugar donde ensayaba con sus músicos durante años. Un espacio de convivencia y pasión por la música, convertido ahora en un punto de encuentro con la memoria y la identidad cultural de la ciudad.
El nombre elegido para la vía, “La Banda de Pablo”, no solo hace referencia directa al homenajeado, sino que resalta la conexión popular y emocional que los vecinos de Écija siempre han tenido con su figura. Un nombre que, lejos de la formalidad, respira autenticidad y cercanía, como el propio Pablo.
Un acto con alta carga simbólica y participación ciudadana
El acto de rotulación previsto para este sábado contará con la presencia de autoridades municipales, familiares del homenajeado, antiguos componentes de sus bandas y vecinos que compartieron vivencias musicales junto a él. La jornada incluirá palabras de recuerdo, música en directo y la descubierta oficial de la placa conmemorativa que llevará por título “La Banda de Pablo”.
Desde el Ayuntamiento de Écija, se ha destacado que este homenaje se enmarca dentro de un plan más amplio de reconocimiento a personalidades locales que han contribuido al desarrollo cultural, artístico o social de la ciudad.
“Pablo Reyes fue mucho más que un director de banda. Fue un educador, un impulsor de valores y un embajador de Écija allá donde iba su música”, han señalado fuentes municipales.
La importancia de la música cofrade en la identidad de Écija
La ciudad de Écija cuenta con una fuerte tradición musical vinculada a sus celebraciones religiosas, especialmente durante la Semana Santa. Las bandas de cornetas y tambores, así como las agrupaciones musicales, forman parte esencial del tejido cultural local. Pablo Reyes fue uno de los grandes pioneros en la profesionalización y organización de estas formaciones, formando a decenas de músicos que más tarde seguirían su legado en otras bandas de la provincia y del país.
Con la calle “La Banda de Pablo”, Écija reconoce también el papel fundamental de la música procesional como elemento de cohesión social, formación en valores y motor de identidad para muchas generaciones de jóvenes ecijanos.
Un símbolo eterno para las nuevas generaciones
Este reconocimiento no solo sirve para honrar la memoria de Pablo Reyes, sino que también actúa como un símbolo inspirador para las futuras generaciones de músicos. Aquellos que, como él, encuentren en la música un lenguaje de expresión, una herramienta educativa y un puente entre tradición y modernidad.
El nombre de Pablo quedará inscrito en el callejero de Écija, pero, sobre todo, permanecerá en el corazón de todos los que vivieron su legado desde los compases de un tambor, el eco de una corneta o los aplausos tras una marcha.
