El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha rechazado este viernes por «infundadas» las acusaciones del presidente francés, Emmanuel Macron, quien en la víspera aseguró no tener «ninguna duda» de que Rusia intentaría perjudicar de alguna manera la celebración de los Juegos Olímpicos de París durante el próximo verano. «Se trata de acusaciones absolutamente infundadas», ha respondido Peskov, quien ha asegurado que este tipo de declaraciones «se escuchan a menudo», pero «nunca están respaldadas por pruebas o argumentos». «No aceptamos en absoluto tales acusaciones», ha zanjado el portavoz del Kremlin durante una rueda de prensa, según recogió la agencia de noticias TASS.