La mochila, aunque hubiese estado debidamente estanqueizada, no hubiese cumplido su cometido de flotación
Un nuevo informe pericial realizado por un sargento de la Unidad de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil ha concluido que, en el ejercicio de cruce de río que realizó un pelotón del Regimiento de Infantería La Reina II, en el que fallecieron un soldado y cabo, no constaba con las medidas de seguridad adecuadas para su realización. La falta de estanqueidad de las mochilas que portaban los soldados el día de los hechos ha sido un elemento esencial en la investigación desde el inicio. Según este informe, al que ha podido acceder COPE, las mochilas en cuestión, en el caso de ambos fallecidos, «no hubieran cumplido su cometido de flotación incluso aunque estuviese estanqueizada», puesto que la presión que ejercían los cuerpos de ambos militares era superior a las fuerzas de la mochila. Por otro lado, la línea de vida instalada, que también ha sido un elemento clave en la investigación, tampoco cumplía sus funciones- como ya apuntaba el peritaje inicial-. El cabo guía que se instaló no hizo de elemento de seguridad, puesto que el personal que se introdujo en el lago no iba unido a ese cabo guía, además de que se instaló con la finalidad de guiar visualmente al personal que cruzaba el lago. La posibilidad de agarrarlo en caso de emergencia o urgencia hubiera cumplido esa función de emergencia si hubiesen entrado en el agua en tandas de dos en dos personas que terminasen el ejercicio completamente y después hicieran relevo. Sin embargo, al entrar unas 15 personas a la vez y hacer la mayoría de ellas uso del cabo guía, la utilidad del cabo guía como medida de seguridad era nula.También se destaca en el informe pericial la dificultad de los militares para utilizar las piernas y salir a reflote por las botas que calzaban y con las que se sumergieron en el agua. Se añade que tuvieron que nadar unos 90 metros aproximadamente y, teniendo en cuenta que con una mano sujetaban la mochila de combate, y con la otra el fusil mientras se apoyaban en la mochila, solamente les quedaban las piernas para propulsarse por el agua. El papel de la ambulanciaEn buceo con cotas de menos de 10 metros de profundidad o actividades acuáticas en aguas frías no es obligatorio que se encuentre una ambulancia de soporte vital básico en el lugar de realización del ejercicio, según el informe de este sargento. La profundidad del lago de Casa Mata era de casi tres metros. No obstante, que sí era necesario era que una ambulancia de soporte vital básico estuviera prevenida de las actividades que se van a realizar y tenga una capacidad de reacción para atender una eventual emergencia. Esto, atendiendo a las manifestaciones de los testigos, sí ocurrió. Sin embargo, «en el lugar donde se realizó el ejercicio no había material de primeros auxilios ni equipo de oxigenoterapia».
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