El ministro de Universidades, Joan Subirats, se ha comprometido a crear un grupo de trabajo con Sanidad para agilizar las homologaciones de títulos de los profesionales sanitarios extranjeros, con miles de peticiones atascadas y que pueden tardar varios años en resolverse.
El ministro de Universidades, Joan Subirats, se ha comprometido a crear un grupo de trabajo con Sanidad para agilizar las homologaciones de títulos de los profesionales sanitarios extranjeros, con miles de peticiones atascadas y que pueden tardar varios años en resolverse. Durante su comparecencia a petición propia en la Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades de la Cámara Alta, Subirats ha explicado que el nuevo real decreto que regulará los procedimientos de homologación, equivalencias y convalidación de las enseñanzas universitarias se aprobará en unas «pocas semanas».Esta normativa, que estaba prevista aprobar en el último trimestre de 2021, prevé resolver las peticiones en un máximo de seis meses, en vez de los más de dos años de media que se tarda ahora por la burocracia del proceso. La reducción del plazo se realizará a través de una completa digitalización y simplificación del procedimiento administrativo. En respuesta a las preguntas de los senadores, Subirats ha reconocido que el tránsito a la digitalización no es fácil «cuando uno se encuentra con «montañas de expedientes» y más aún en un momento de pandemia.La cuestión «se está abordando bien estructuralmente, pero el problema son las transiciones y los temas específicos que no podemos olvidar, concretas de regulación, que tienen que tienen que ver con determinadas profesiones y que conllevan responsabilidad civil».»Me comprometo a crear un grupo de trabajo específico con el Ministerio de Sanidad para resolver estos problemas que tienen una dimensión personal, de sufrimiento social, que es muy difícil de justificar a lo largo de los años», ha recalcado.Con independencia de que el decreto ya se ha presentado al resto de ministerios implicados para que hagan sus aportaciones, el ministro ha insistido en que se intentará «encarar» temas específicos que atañen a grupos muy concretos -entre ellos sanitarios-, «no generales de estructura de homologación».Hace ahora un año, el anterior ministro de Universidades, Manuel Castells, estimó en unas 15.000 las solicitudes «heredadas de la Edad Media» pendientes de darles una respuesta. Una homologación tiene efectos tanto profesionales como académicos.A partir de la aprobación del real decreto, las solicitudes solo podrán presentar de forma telemática; el interesado podrá conocer en cada momento el estado del procedimiento y una comisión técnica, formada por doce personas, tendrá un máximo de dos meses para emitir un informe.Dicho informe no será necesario en cuatro supuestos: para títulos de países del Espacio Europeo de Educación Superior; la existencia de un acuerdo entre España y otro país de reconocimiento mutuo y recíproco de sus niveles académicos; existencia de acuerdos entre agencias de aseguramiento de la calidad españolas y las presentes en otro país, y cuando los títulos provengan de universidades e instituciones de educación superior de prestigio internacional.
