La emoción de los falleros y las falleras más pequeños se ha impuesto esta noche sobre la lluvia intermitente y el frío que dominan Valencia al ver cómo ardían las 383 fallas infantiles que poblaban sus barrios con sus ninots (muñecos) llenos de humor, ternura e imaginación, pero también advertencias sobre su futuro.
La emoción de los falleros y las falleras más pequeños se ha impuesto esta noche sobre la lluvia intermitente y el frío que dominan Valencia al ver cómo ardían las 383 fallas infantiles que poblaban sus barrios con sus ninots (muñecos) llenos de humor, ternura e imaginación, pero también advertencias sobre su futuro.Sin embargo, los efectos de la borrasca han condicionado la Cremà de la falla municipal infantil, que ha tenido que ser quemada con ayuda externa, bajo un chaparrón, porque veinte minutos después de empezar a arder, las llamas no lograban prender como debían y ha alargado el desconsuelo de las falleras ante la sorpresa del público, acostumbrado a que las fallas queden rápidamente reducidas a cenizas.Pese a ello, la Cremà de las fallas infantiles, que llega 195 días después de la última (el 5 de septiembre de 2021 ardieron las fallas que no lo pudieron hacer por la pandemia en marzo de 2020), ha vuelto a estar protagonizada por las lágrimas de niñas y niños que ven esfumarse el arte efímero de sus pequeños monumentos, que este año han tenido un presupuesto total de 3.123.243 euros.Las primeras fallas en sucumbir al fuego que anuncia la llegada de la primavera han empezado su ritual, sin lluvia, a las ocho de la tarde, al haberse asumido el horario que se estrenó en las «miniFallas» de 2021 a causa de las restricciones por la pandemia, como el toque de queda nocturno que empezaba a la una de la madrugada y que obligó a la Junta Central Fallera a adelantar dos horas la Cremà, tanto de las infantiles como de las grandes.A las 20.30 horas ha comenzado a quemarse la falla infantil de la sección Especial ganadora de este año, que con el lema «Columbus» había sido realizada por el artista Sergio Alcañiz para la comisión de Gayano Lluch con un presupuesto de 52.000 euros.Y a las 21 horas llegó el turno de la falla infantil municipal, situada en la plaza del Ayuntamiento y retratada hasta la saciedad por el público gracias al trabajo del tándem que forman José Luis Ceballos y Paco Sanabria, que han contado con 28.500 euros (sufragados por el Ayuntamiento, por eso está fuera de concurso) para inmortalizar a personajes ilustres valencianos en un carrusel de hitos culturales, médicos, deportivos, culturales y hasta políticos.
