El Banco de Leche materna del Virgen del Rocío, operativo desde 2016, ha logrado en 2021 superar los niveles de donación de antes de la pandemia, con un total de 1.100 litros de leche donada frente a los 921 del año 2019 y los 910 de 2020, cuando incluso en plena pandemia, los niveles de donación se mantuvieron estables gracias a las medidas articuladas por este servicio para poder seguir atendiendo a los bebés prematuros en las
Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

Entre las medidas que se adoptaron destaca la de recoger la leche en la misma puerta para que las madres no tuvieran que bajarse del coche ni entrar en el hospital por la incertidumbre ante la posibilidad de contagio en un entorno como ése. Esta medida, explica a Europa Press Elena Díaz, enfermera responsable del Banco de Leche del hospital sevillano, se está estudiando «mantenerla» no solo para evitar contagios sino para facilitar a las donantes el proceso, haciéndoles invertir el menor tiempo posible. Igualmente, se está barajando «habilitar» un punto de recogida en la entrada del hospital.

Los niveles de donación se han mantenido en el Banco de Leche también porque las donantes fueron consideradas servicios esenciales. Se les expidió un certificado, una suerte de salvoconducto, de manera que en los meses más duros de la pandemia, cuando la movilidad se suspendió o se redujo de manera drástica, ellas pudieron desplazarse para llevar su leche hasta el hospital.

La necesidad no está cubierta

«Seguíamos necesitando leche para prematuros y para enviar a otros centros satélites, como Macarena, Valme y Huelva«, recuerda Díaz, que expresa su »agradecimiento« a las donantes: »Han sido valientes«, apostilla, reconociendo, además, que el servicio tuvo »miedo« a una caída importante de las reservas. Miedos que los números disipan. En 2019, hubo 192 nuevas donantes. Un año después, 193 nuevas y en 2021, 189. En cuanto a los receptores, es decir, bebés nacidos con necesidades de esa leche materna por tener que permanecer ingresados y aislados, sí que ha habido un descenso, pasando de los 308 de 2019, a los 236 en 2020 y los 258 del año pasado, fruto de la caída de la natalidad.»La relación que se establece en el Banco es muy cercana. Sienten este servicio como algo útil y propio»

«La relación que se establece en el Banco es muy cercana. Sienten este servicio como algo útil, propio«, remarca la enfermera responsable, para la que la principal función del Banco es »promover la lactancia materna« como una de las mejores prácticas para la alimentación y la salud de los recién nacidos. Por eso, en el Banco de Leche, cualquier donación es valiosa y única, al margen de la cantidad.

Gema Martín es la donante que más aportaciones ha hecho el Banco, con el que tiene vínculos ininterrumpidos desde 2016, cuando empezó a donar como «un reto» para conseguir ayudar a su primer hijo, que estuvo cuatro meses en la UCI como consecuencia de una cardiopatía grave que, finalmente, no superó. Aún hoy, con dos hijos más, sigue donando leche. «Es una experiencia bonita», asegura Gema, para la que el «cariño y el apoyo» de las profesionales fue clave para afrontar los momentos tan difíciles que le tocó vivir cuando conoció el Banco de Leche. «Es bonito pensar que mis hijos tienen muchos hermanos de leche», apostilla.

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