Una treintena de entidades de ayuda a las personas migrantes, como Obrim Fronteras, STOP Mare Nostrum y SOS Racismo, han llamado la atención sobre el hecho de que la apertura de vías legales y seguras para los refugiados de la guerra de Ucrania por parte de la Unión Europea ha demostrado que «si se quiere, se puede».
Una treintena de entidades de ayuda a las personas migrantes, como Obrim Fronteras, STOP Mare Nostrum y SOS Racismo, han llamado la atención sobre el hecho de que la apertura de vías legales y seguras para los refugiados de la guerra de Ucrania por parte de la Unión Europea ha demostrado que «si se quiere, se puede».»Celebramos la rapidez y agilidad con la que se ha dado respuesta a la emergencia humanitaria de Ucrania. La puesta en marcha de una directiva de protección temporal de forma urgente y el establecimiento de vías legales y seguras para buscar refugio demuestra cómo la Unión Europea es capaz de dar otra respuesta a las personas en movimiento», señalan las entidades en un comunicado. «Ahora sabemos seguro que no es necesario que las personas se jueguen la vida en el mar o saltando una valla para buscar refugio, que existen mecanismos para poner la vida en el centro y evitar la violencia hacia las personas que deben irse de su casa, por el motivo que sea», añaden.Todo ello, señalan, pone «en evidencia la discrecionalidad de la solidaridad de los Estados europeos» y «las costuras del racismo institucional».En ese sentido, han lamentado que la directiva de 2001 puesta en marcha, que hasta ahora no se ha utilizado, podría haberse activado en anteriores crisis de migrantes procedentes del norte de África o de conflictos próximos, como el de Siria o Afganistán.»Exigimos una acogida digna para todos y pedimos que estas plazas habilitadas ahora por las administraciones sean permanentes y puedan garantizar un techo a las personas en situación de vulnerabilidad», demandan.Asimismo, y tras ver el establecimiento de un circuito de urgencia para la acogida familiar de menores ucranianos que llegan solos a Cataluña y no tienen tutores legales, denuncian que este no se activara cuando, en mayo de 2021, más de 1.500 niños y jóvenes llegaron a Ceuta y Melilla, por ejemplo.»Las medidas implementadas en esta ocasión demuestran que cuando se quiere, se puede. Solo falta que se quiera para todo el mundo», han concluido. También firman el comunicado entidades como Justicia i Pau, Tanquem els CIE, Associació Atzavara-arrels, Associació Espai Democràtic Intercultural-AEDI, Coordinadora d’Associacions Senegaleses de Catalunya (CASC), Girona Acull, Grup Treball immigració Mataró o Emergencia Frontera Sur.
