Bombas, ataques con misiles, gente huyendo despavorida y familias refugiándose en búnkeres y estaciones de metro para estar a salvo. Es difícil, por no decir imposible, mantenerse sereno ante las dantescas imágenes que llegan desde Ucrania tras la invasión de Rusia. Y fueron esos horrores los que impidieron a Vicente Jiménez Ifergan quedarse de brazos cruzados en casa lamentándose frente a la televisión.
Este malagueño, propietario de la mayor colección de arte fenicio del mundo, viajó hace algo menos de una semana hasta la frontera polaca con Ucrania. ¿Su objetivo? Ayudar en la medida de sus posibilidades a paliar el sufrimiento de una parte del millón de refugiados que ha huido ya de su país por el conflicto provocado por… Ver Más
