El sector vitivinícola amparado por la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles no pasa desde hace algunos años por su mejor momento debido a la bajada de la demanda de vino en el mercado en general, un problema que se ha visto acrecentado en las dos últimas campañas por la caída del canal horeca (hostelería, restauración y catering) como consecuencia de las restricciones derivadas de la pandemia. La progresiva pérdida de superficie de viñedo en la zona es fruto también de este escenario.

Ante esta realidad, las bodegas han tenido que agudizar el ingenio para presentar distintos productos a fin de conseguir nuevos nichos de mercado. Una de ellas es la firma El Monte, que dio a conocer la pasada semana una gama nueva de caldos blancos bajo la marca Ximenium. «Se trata de cinco vinos blancos que tienen el denominador común de ser productos de alta expresión en cuanto que apostamos por una línea de exclusividad en términos de calidad», resaltó a ABC su gerente, Antonio López, quien detalló que en estos caldos «he querido reflejar el arraigo a la tierra, a la cultura que se ha vivido en mi casa y a la vinculación del vino con Moriles», donde se ubica la bodega.

El directivo, que encarna la cuarta generación de la familia que se encuentra detrás de esta bodega, confía en utilizar estas nuevas líneas llegar a otros consumidores que hasta este momento no se habían interesado por estas variedades. «Pusimos en marcha este proyecto porque creemos que estos vinos pueden ser atractivos para las generaciones actuales y también para las venideras gracias a una terminología que une lo tradicional con nuevos conceptos», subrayó.

López destacó que estas producciones se caracterizan por proceder de vendimias nocturnas y manuales, «lo que les permite tener unas connotaciones organolépticas más finas, lo que se suma a un punto salino y una acidez muy equilibrada que deja en la boca un sabor muy fresco, al mismo tiempo que hemos diseñado unas botellas pensadas para los clientes que tienen gusto por lo clásico».

«Queremos llegar a clientes de fuera de España y a la restauración de mayor nivel»Antonio López, Gerente de Bodegas El Monte
El gerente de Bodegas El Monte apuntó que estos vinos, «aunque están pensados para un mercado local como es el caso de Córdoba y las provincias limítrofes, cuenta con un mayor atractivo que las producciones tradicionales, por lo que no les ponemos fronteras y queremos llegar a clientes de fuera de España y a la restauración de mayor nivel». «Eso sí, teniendo en cuenta que hay un cupo cerrado y es posible que no podamos abarcar toda la demanda», agregó. Su deseo también es poder competir con otras zonas vitivinícolas españolas, como es el caso de Ribera del Duero.

El directivo informó de que la variedad Ximenium Cuenblanc está elaborado con uvas Sauvignon Blanc y Chardonnay, lo que aporta al vino aromas de manzana verde y de cítricos. «Hemos querido hacer una homenaje a la matriarca de la bodega, Francisca de Paula Cuenca Ojeda, con esta enseña”, aseguró. Por su parte, el Ximenium Cuatro Generaciones se consigue a través de la fermentación de 22 días de la uva pedro ximénez y elaborado a baja temperatura.

«La variedad Fino en Rama es una selección de 17 botas para producir un vino de la más alta expresión al haber estado conservado durante entre 15 y 25 años», apuntó López. Según indicó, la marca Singular Cask «cuenta con amargor y un sabor a frutos secos muy característico», mientras que el Ximenium Reliquia es un producto con más de medio siglo crianza.

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