La Fiscalía, la acusación particular y la defensa en el caso del crimen de Cabra han elevado este mediodía a definitivas sus conclusiones en la última sesión del tribunal popular que juzga a Jefferson, de 27 años, como presunto asesino de Agustín, de 26, el 19 de septiembre de 2019 en la Ciudad de los Niños de Cabra.

En su alegato final, el acusado ha pedido la palabra al presidente de la sala y se ha extendido varios minutos en un intento de justificar su actitud fría y distante y por qué tardó 9 meses en contar que había sido «obligado a sacar del coche a Agustín para que unos desconocidos» lo apuñalaran en el exterior, como versión que ha expuesto como defensa en el juicio.

Jefferson, sin perder la calma en ningún momento, se ha situado frente al mircrófóno central y ha explicado que cuando entró a prisión sufría una gran depresión y que incluso estuvo en un programa antisuicidio.

El acusado ha iniciado su alegato diciendo: «Primero que nada, escuchando todo lo que están diciendo de mi, de mi actitud, pero también quiero decir que cuando yo entro a prisión tengo una depresión muy grande, y entro en un programa de prevención del suicidio. A los 18 meses he podido controlar lo que a mi me duele y que ojalá pudiera haber ayudado de otra manera pero no se si hubiéramos muerto los dos o los tres o no, pero no se puede volver al pasado».

«Lamento mucho la situación en la que nos encontramos. No hice la declaración antes por miedo a que le hicieran algo a mi familia», ha añadido. Y por último, Jefferson ha concluido en un intento desesperado por defenderse ante la rotundidad de las pruebas testificales y del ADN de la víctima en sus zapatillas presentadas en el juicio que «no puedo imaginar el dolor de la madre. No soy el responsable de su muerte».

Por su parte la Fiscalía calificó la versión de los hechos dada por Jefferson como «ilógica, descabellada, de ciencia ficción
» desmontada a tenor de las contundentes pruebas tanto testificales -la testigo presencial -también víctima del ataque- que ha mantenido la misma declaración en cuatro ocasiones- como las periciales con la sangre en el interior del vehículo donde se encontraban Agustín con la joven o la sangre con el ADN de la víctima en las zapatillas del acusado o en la puerta de su vehículo.

Con rotundidad, la representante del Ministerio Público del caso ha concluido que «esta Fiscalía entiende que esa presunción de inocencia ha quedado destruida, es decir, que Jefferson es el causante de la muerte de Agustín y de las heridas a la joven que le acompañaba esa noche en el coche.

La fiscal ha recordado que la versión de que había sido obligado a sacar del coche a Agustín no la dio Jefferson ni a sus familiares, ni en el momento de la detención y tardó hasta junio de 2020 en darla.

En el informe final de Fiscalía se ha desmontado la teoría de que fue obligado a sacar del coche a Agustín y fue fuera donde se produjo el ataque recordando que eso es mentira porque ¿c
ómo explica entonces que haya sangre dentro del coche donde se encontraba la víctima? ¿Y por qué había sangre en la lengüeta de la zapatilla?

La fiscal ha insistido en el hecho de por qué lavó la ropa de forma apresurada cuando llegó el acusado a su casa o por qué esa mañana buscó vuelos y viajes en autobús para huir a Honduras y llegó a reservar un vuelo o buscó en Google cuánta pena de prisión podría caerle por un homicidio con arma blanca.

Por su parte, la acusación particular ejercida por el letrado Miguel Calabrús ha mantenido la petición de pena para el acusado recordando que para esta parte sí hubo ensañamiento porque considera que el número de puñaladas aumentó el dolor innecesariamente a la víctima.

Calabrús ha recordado al tribunal del jurado que tengan en cuenta a la testigo principal del caso que ha mantenido todo ese testimonio invariable en todas sus declaraciones. «Nunca hace referencia a más personas; espero que apliquen las reglas del sentido común», ha pedido a los miembros del jurado.

«Su versión es que no se lo cree nadie a parte de ser desmentidas por las pruebas. Ni hay tercer coche ni otras personas. Hay datos objetivos como son las antenas de telefonía que situaron en el lugar el teléfono del acusado. Y ADN de la víctima en la lengüeta de la zapatilla del acusado», ha insistido el letrado de la familia de Agustín.

Por su parte, el abogado de la defensa, José Manuel Bernal, basó su informe final en las posibles contradicciones sobre si la testigo había visto a más vehículos esa noche en la Ciudad de los Niños; las posibles diferencias entre los distintos agentes de la Policía con el momento de la detención de Jefferson a su llegada al aeropuerto de Málaga; la falta de un informe sobre el perfil del autor de las puñaladas, -recordando que su defendido es unos centímetros más bajo que la víctima-; o la falta de una motivación a la hora de cometer el crimen del que viene acusado».

Por último, la defensa quiso sembrar la duda en el jurado exponiendo que a Jefferson se le ofreció llegar a un acuerdo o conformidad de modo que reconociera los hechos y podría obtener una reducción considerable de la pena pero se negó, declarándose inocente.

El tribunal del jurado será a partir del martes 1 de marzo cuando se le hará entrega por parte del presidente de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba del objeto de veredicto y cuando tendrán que deliberar sobre los hechos y declarar en su caso culpable o inocente al acusado.

Una vez tenga lugar la lectura del veredicto, es el presidente de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba quien deberá fijar la pena en una sentencia.

Por su parte, la Fiscalía mantiene que el joven Jefferson A.F., de 27 años, acusado por el crimen de Agustín, de 26 años, en Cabra, en la calle Victoria Kent 2019 debe ser condenado a 25 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía y otro de heridas con arma blanca a la joven que acompañaba a la víctima en el interior del coche donde fueron sorprendidos de madrugada.

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