Antonio Castañares
Antonio Castañares Los novilleros Carlos Domínguez y Eric Olivera cortaron una oreja cada uno en el festejo inaugural de la feria de Olivenza (Badajoz), un festejo condicionado por el pobre juego de cinco de los seis novillos lidiados, y en el que Manuel Perera se fue de vacío. Toros y toreros de la tierra en el primero de los festejos de la feria de Olivenza, una novillada sobre el papel con un interés palpable, ya que junto a los novillos de ganaderías que pastan en el campo bravo oliventino -o inmediato a él- se anunciaban tres jóvenes toreros formados en la Escuela Taurina de Badajoz. Al final, aunque los tres novilleros intentaron levantar la tarde, los novillos -salvo uno de los Herederos de José Luis Marca- deslucieron la novillada.Fue el cuarto, de nombre «Mulato», nacido en noviembre de 2018, herrado con el número 14 y reseñado hierro de Marca, un animal muy reunido en cuanto a sus hechuras, armado en delantero, largo de cuello y bajito. Un dije, que se dice en la jerga.Ya de salida metió bien la cara en las verónicas de recibo y en el quite de Carlos Domínguez, y se definió totalmente en banderillas, luciendo un tranco bonito. Los buenos pronósticos se cumplieron con creces en el último tercio, cuando el animal tomaba la muleta por abajo, largo y repitiendo con el celo, lo que es consustancial a los toros bravos. Domínguez inició la faena de rodillas en redondo en el tercio y siguió con series por ambos pitones muy logradas para un torero tan nuevo. Se pidió el indulto por un sector de la plaza, que no concedió el presidente. Faena importante a un toro también importante.El resto del encierro ya tuvo otras connotaciones. Hubo variedad de encastes: dos de Núñez (primero de Juan Albarrán y segundo de Carriquiri); dos de procedencia Domecq (el tercero de Vistalegre y el cuarto de Marca); un quinto de tan acrisolada procedencia como la de Pinto Barreiro (el de los Herederos de Bernardino Píriz); y un sexto de encaste Murube (de Luis Albarrán).Ciertamente el resto de los novillos defraudaron, unos por falta de clase y otros por su acusada mansedumbre, aunque los novilleros pusieron todo de su parte. Carlos Domínguez poco pudo hacer con el primero, de medias embestidas, de muy poco fondo, pero se sintió y cuajó al cuarto de Marca. El mal uso de la espada le cerró la puerta grande.Manuel Perera, con la alternativa ya en ciernes, estuvo de novillero. Se fue ante sus dos toros a la puerta de chiqueros para sendas largas de rodillas y prodigó el toreo de hinojos ante dos novillos imposibles: el distraído de Carriquiri y el manso de solemnidad de Píriz.Y cerró la terna Eric Olivera, que debutaba con caballos y dejó una buena impresión tras cortar una oreja al desclasado de Vistalegre a base de buena colocación y correr la mano con limpieza.Ante el que cerró el festejo, un manso de Luis Albarran que renegaba de la pelea, poco pudo hacer.FICHA DEL FESTEJO.- Seis novillos de diferentes ganaderías: Juan Albarrán, Carriquiri, Vistalegre, José Luis Marca, Bernardino Píriz y Luis Albarrán. Sin repetir y sin fondo el primero; distraído y muy deslucido el segundo; sin clase el tercero; bravo y enclasado el cuarto; manso de solemnidad el quinto; manso y deslucido el sexto.Carlos Domínguez (tabaco y oro): Dos pinchazos y estocada baja (ovación tras aviso); dos pinchazos y estocada (oreja tras dos avisos).Manuel Perera (carmesí y oro con cabos negros); bajonazo, estocada y descabello, (ovación tras aviso); dos pinchazos y casi entera (ovación).Eric Olivera (verde botella y oro): estocada desprendida (oreja); media estocada (silencio)En cuadrillas, Miguelín Murillo y Alfonso Gómez saludaron tras banderillear al tercero.La plaza registró un tercio de entrada en tarde fría.

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