La ausencia de lluvias y el estado de precariedad de los embalses, que ha llevado a la provincia de Huelva a un estado de prealerta, está provocando restricciones en el suministro en municipios de la Sierra en los últimos meses y el aporte de agua en camiones para garantizar el suministro a la población.

Desde que el pasado año, comenzarán los cortes en algunas aldeas, las limitaciones se mantienen diariamente en Santa Olalla del Cala, donde se mantienen las interrupciones en el suministro durante la madrugada, entre las 02.00 y las 06.00 horas, ha confirmado la empresa de aguas Giahsa.

Desde que en la primavera del pasado año comenzaran los problemas por falta de agua y hasta la primera semana de febrero, Giahsa ha aportado 1.105 camiones cisternas en Santa Olalla, 181 a la aldea de Mina Concepción (Almonaster la Real), 130 a Higuera de la Sierra y 33 a Cortelazor, lo que ha supuesto un coste de más de 471.000 euros.

En el caso concreto de Santa Olalla, ha explicado la empresa de aguas, a pesar de que se ha puesto en funcionamiento el pozo 4, la situación de sequía ha obligado a poner en marcha el pozo 5.

Esta falta de agua, llevó a tener que utilizar parte del trasvase del Tinto, Odiel y Piedras hasta la del Guadalquivir (10,3 hectómetros cúbicos), a dirigirlos para el suministro de varios pueblos del Condado por los escasos recursos del embalse del Corumbel, llegando a utilizarse 6hm3.

Las escasas lluvias caídas en diciembre han mejorado tímidamente la situación del Corumbel, que ha subido a 8 hectómetros cúbicos y se sitúa a un 42% de su capacidad, de manera que se vuelve a utilizar el embalse y se evita así el trasvase desde el anillo hídrico, ha indicado Giahsa. Con ese 42%, se dispondría de agua para los próximos nueve meses en el caso de que no hubiera lluvias.

Ante la situación actual de sequía, el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, ha dirigido una oración en la Catedral como rogativa para pedir a Dios «el don de la lluvia» y ha pedido que esta oración se haga extensible en toda la diócesis, afectada de un modo especial por la ausencia de la lluvia.

Desde la organización agraria Asaja, tras lamentar que si no llegan las lluvias la cosecha de invierno de cereales y leguminosas podría verse mermada en más de un 50% -en algunos casos podría llegar al 100%-, se ha urgido al Ejecutivo a reanudar las obras de la presa de Alcolea, una de las infraestructuras pendientes en Huelva.

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