Pozoblanco vive desde esta mañana la romería de la Virgen de Luna después de un año donde la patrona no pudo ser llevada acorde a la tradición por la pandemia. Con ganas acumuladas, la ciudadanía pozoalbense y de la comarca de Los Pedroches se ha trasladado desde primera hora de la mañana hasta el Santuario de La Jara. Muchos romeros decidieron hacer el camino andando, aunque las carrozas y los coches particulares también han sido una alternativa muy recurrente.

La llegada de los hermanos de la cofradía condujo a los primeros rituales como la salida en procesión y la posterior eucaristía que contó con la participación del Coro Romero Voces de la Sierra. Especial este año ha sido la medalla que ha recibido la Virgen realizada de fragmentos metálicos fundidos de material aeroespacial por la conexión de la Cofradía con la NASA. Y es que de manera parelala la Cofría trabaja para que la Virgen de Luna sea declarada patrona de los astronautas.

Sobre las 15.30 horas la Virgen de Luna iniciará el camino de vuelta a Pozoblanco, con centenares de romeros que vivirán el momento más álgido cuando se atisbe el arroyo hondo y la patrona reciba las llaves de los sagrarios de Villanueva y Pozoblanco. Los fuegos artificiales marcarán la llegada de la patrona. Se espera que la imagen llegue al casco urbano hacia las 18.30 horas.

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