Cañadas y pasos de ganado, caminos rurales, cascadas y riachuelos y frondosos senderos llenan el corazón del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, salpicado también por dehesas de encinas y alcornoques en los que se alimentan y buscan sombra los pata negra de Jabugo (Denominación de Origen).

Esta zona de la Sierra de Huelva es un constante ir y venir de visitantes atraídos por la rica gastronomía y el paisaje de la comarca, que en el último año ha visto aumentar su hechizo con una original propuesta para aumentar el valor de su oferta turística: recorrer sus senderos de la manos de historias y personajes de cuentos tradicionales que han salido de los libros para cobrar vida en los bosques.

El primero en instalarse fue el ‘ratoncito Pérez’, que buscó parcela en la aldea de Las Chinas y finalmente se ha quedado acomodado en el cerro de Santa Brígida, en Galaroza, desde el que se domina la localidad y es destino ya destino de mayores y pequeños en una especie de juego por dar con la casa del popular ratón después de recorrer las riberas de Jabugo y el Múrtigas.

La presencia de protagonistas de cuentos que pasan de generación a generación en la Sierra ha ido en aumento de la mano del Ayuntamiento de Jabugo, tras poner en marcha la campaña ‘Jabugo de cuento’ con la que invita a sus visitantes a recorrer su entorno dando rienda a la imaginación y conociendo las casas en las que viven seres salidos de la pluma de afamados escritores infantiles.

En Jabugo, los primeros en llegar para sumarse al proyecto fueron los tres cerditos, que han estrenado casas, como las del cuento: una de paja, otra de madera y otra de ladrillo.

La primera puede encontrarse en el camino Jabugo-Cortegana- Los Romeros y hay una pista para localizarla, su ubicación junto a un puente de madera. Muy cerca, se ha levantado la casa de madera y en el sendero Jabugo-Los Romeros está construida la tercera, en piedra, junto a una fuente con vistas a la Sierra.

En esta red de senderos mágicos, otra de las rutas es el camino entre Jabugo y la aldea de Las Chinas (entre Galaroza y La Nava), en la que se localiza la Casita de las Ardillas, se trata de una ruta circular cuya salida está marcada desde la Plaza del Jamón del municipio jabugueño.

En la senda que une El Repilado con Los Romeros se han instalado otros personajes junto a sus casas, como son las de Pinocho —en el camino a Cortegana— o la David el Gnomo, que espera sobre una piedra, en una zona del trayecto cercana a la parte inicial, en una senda que transcurre por los márgenes de un río Caliente, entre bosques de ribera y paisajes únicos.

De Jabugo a Castaño del Robledo, se encuentra la residencia en la sierra onubense de ‘El zapatero y los duendes’, los diminutos personajes del cuento, que ayudan de noche a fabricar elegantes zapatos en su cabaña de corcho.

El Ayuntamiento tiene previsto colocar figuras para dar mayor dinamismo a las escenas con la que el senderista puede encontrarse en la red que une pueblos y aldeas en la comarca.

Con este proyecto, al que se van a seguir sumando nuevas historias de cuento con rutas para descubrir Los Romeros, El Quejigo o El Repilado, el Ayuntamiento de Jabugo pretende que los visitantes realicen alguno de los recorridos y después permanezcan en el municipio para disfrutar de su entorno, de sus tradiciones y de su gastronomía.

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