La Fundación Canal abre hoy al público su nueva exposición, ‘Al descubierto. Obras seleccionadas de The Howard Greenberg Gallery’. Comisariada por Anne Morin, fundadora de diChroma photography, la muestra está compuesta por 111 imágenes de 66 maestros de la fotografía como Berenice Abbott, Manuel Álvarez Bravo, Diane Arbus, Bruce Davidson, William Eggleston, Walker Evans, Robert Frank, Eugène Atget, Robert Capa, Elliott Erwitt, Helmut Newton, Vivian Maier o Man Ray. Constituyen un viaje en el tiempo por el último siglo. En su mayor parte son fotografías desconocidas que pocas veces (o ninguna) se han mostrado al público.

Eve Arnold, ‘Los fondos proceden del archivo de la Howard Greenberg Gallery de Nueva York, una de las principales referencias mundiales en cuanto a fotografía de los siglos XIX y XX, no sólo por haber formado uno de los archivos fotográficos más formidables, también por haber ayudado a conformar otros muchos archivos y colecciones. Howard Greenberg (1948) es uno de los coleccionistas y galeristas de fotografía más destacados del mundo. Atesora un archivo de más de 30.000 imágenes, firmadas por los artistas más destacados del último siglo, muchas de las cuales jamás han sido mostradas al gran público. 

Anne Morin ha tenido la oportunidad única de bucear en el archivo de The Howard Greenberg Gallery en Nueva York para seleccionar las imágenes más interesantes y los tesoros ocultos de la colección de Greenberg. Con ellas da forma a esta exposición, que permanecerá abierta hasta el 24 de julio y en la que 111 imágenes aparecen agrupadas en pequeños grupos de 3 o 4 fotografías: cada imagen complementa a las que le rodean. Los motivos de tales agrupaciones hay que buscarlos en el diálogo que las imágenes tienen entre sí, bien sea a nivel formal, estético o conceptual.

No es un discurso cerrado y unidireccional, sino que se incita al visitante a crear su propio discurso narrativo. De esta forma, como en el ‘museo imaginario’ sobre el que reflexionaba el escritor y ministro de Cultura francés André Malraux en 1947, cada espectador diseña su propia exposición incorporando elementos o realizando lecturas a su gusto. La otra figura artística que ha guiado a Anne Morin a la hora de desarrollar la exposición es el ‘cadáver exquisito’, el juego literario inventado por los surrealistas en el que cada participante va añadiendo palabras a una frase sin conocer las palabras previas o posteriores y cuyo resultado es, en palabras de Georges Bataille. «la ilustración más perfecta de la mente», al revelar el resultado la realidad inconsciente del grupo que lo ha creado.

La exposición cuenta con varios hitos. Uno de ellos es el retrato de Jean Pearson realizado por Saul Leiter en 1948, que nos muestra la mirada turbada de la actriz, absorta en sus pensamientos. Más allá de la extraordinaria belleza de su rostro y del poder estético de su sencillez, Leiter nos muestra cómo una fotografía puede captar y plasmar los tonos más sutiles y tenues del alma.

Cerca de este, destaca otro retrato, el del «León», David Ben Gurion, padre fundador del estado de Israel, retratado por Arnold Newman. Se muestra frontal e inquebrantable, y sus poderosas manos de forjador muestran su implacable determinación por concluir aquello que se propone. Vemos la imagen en dos tiempos: la instantánea de Polaroid y la fotografía posterior, que es la que realmente está destinada a ser vista. Manuel Álvarez Bravo centra la atención de su retrato de Marion Greenwod en sus manos. A través de ellas se nos desvela la enigmática presencia de la fascinante e ingeniosa muralista norteamericana que falleció demasiado joven, por no ser reconocida por la crítica e ignorada por el público, antes de que su nombre pasará a la historia.

Más adelante, los niños de Helen Levitt, con sus trajes de tweed y sus impecables zapatos, aparecen detrás de sus enigmáticas máscaras como triunfales emperadores de la gran metrópolis. Relatan la historia de una guerra completamente diferente, mucho menos salvaje, violenta y brutal que la de los niños de Lewis Hine, relegados a los barrios humildes de Nueva York y que aguardan sin esperanza un mañana que nunca llegará.

Los magos del color también están presentes en la exposición. El visitante puede disfrutar del rojo vivo de Eggleston, los tonos pastel de Louis Faurer modelando formas sutiles o los espectros disonantes de Joel Meyerowitz. Más adelante, una imponente imagen de Helmut Newton que irradia un azul de extraña profundidad para atraer la atención del paseante. Aunque en su mayor parte se trata de imágenes desconocidas para el gran público y que prácticamente no se han mostrado fuera del ámbito del coleccionismo privado, la comisaria Anne Morin también ha querido incluir algunas imágenes icónicas. Entre estas imágenes más famosas encontramos la mítica ‘Corset Mainboucher’, de Horst P. Horst (1939) o ‘Chica fumando sobre una manta’ (1959), de la icónica serie ‘Brooklyn Gang’ de Bruce Davidson.

La Fundación Canal ha trabajado con Gabriel Corchero Studio para plasmar todas estas ideas en un diseño expositivo diáfano y atractivo en el que predominan los tonos verdosos, azules y grises, con algunas notas discordantes en naranja eléctrico. El diseño potencia la observación de las fotografías situando en el centro tanto de la sala principal como de la segunda sala del recorrido sendos bancos en los que el visitante se puede sentar a reflexionar sobre las imágenes vistas.

La Fundación Canal ofrece la posibilidad de recorrer la exposición online. Para ello, ha puesto en marcha un recorrido virtual por la instalación, donde detenerse y apreciar, desde un ordenador o dispositivo móvil, las fotografías que la componen.

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